En los últimos años, las condiciones climáticas extremas y los desastres naturales en Estados Unidos se han vuelto más frecuentes. Inundaciones, huracanes (incluyendo daños por viento e inundaciones), incendios forestales, tormentas de hielo y calor extremo representan riesgos crecientes para las comunidades, especialmente para aquellas que ya enfrentan inestabilidad económica o habitacional.
De cosecha propia y LISC Se creó esta herramienta de preparación para proveedores de HBCC y centros de atención a pequeña escala: se toman medidas proactivas antes de un desastre para reducir los daños y el impacto de fenómenos meteorológicos extremos y desastres naturales. La recuperación comienza una vez pasado el peligro inmediato y se centra en la reconstrucción, la reconexión y la recuperación de la estabilidad. Tanto la preparación como la recuperación son esenciales para desarrollar resiliencia, especialmente para los proveedores de HBCC, quienes son un eslabón vital en el sistema de apoyo de las comunidades.